Marca denominativa, figurativa o mixta
Es la primera decisión del trámite y la que más se elige por descarte. No es un detalle de formulario: define exactamente qué vas a poder defender el día que alguien copie tu marca.
Los tres tipos
Denominativa — solo el nombre
Se registra la palabra en sí, sin atarla a una tipografía, color ni diseño. Protege el nombre escrito de cualquier manera: en mayúsculas, en cursiva, en el envase o en un cartel.
Figurativa — solo la imagen
Se registra el logo, isotipo o símbolo sin texto. Es la que corresponde cuando tu identidad se reconoce por la figura sola, como el símbolo de una marca deportiva.
Mixta — nombre + imagen
Se registra el conjunto tal como se presenta: la palabra junto con su tipografía, colores y diseño. Protege esa combinación específica.
Cuál protege más
Como regla general, la denominativa es la más amplia cuando el valor de tu marca está en el nombre. Si registrás solo la versión mixta y mañana cambiás el logo, tu protección quedó atada a un diseño que ya no usás. El nombre, en cambio, te acompaña siempre.
| Tipo | Qué protege | Punto débil |
|---|---|---|
| Denominativa | El nombre, en cualquier presentación gráfica | No protege el diseño del logo |
| Figurativa | La imagen o símbolo | No protege el nombre |
| Mixta | El conjunto nombre + diseño | Atada a ese diseño: si rediseñás, pierde alcance |
Cómo elegir en tu caso
- Tenés nombre y todavía no tenés logo definitivo. Empezá por la denominativa: es lo que menos va a cambiar.
- Tenés un logo consolidado que la gente reconoce sin leer nada. Suma la figurativa.
- Tu identidad es la combinación, con una tipografía muy propia. La mixta protege ese conjunto.
- Tu marca es importante para el negocio y querés cubrirte bien. Lo habitual es registrar la denominativa y, además, la figurativa o mixta. Son solicitudes separadas: cada una tiene su arancel y sus honorarios.
Un caso frecuente: el rediseño
Una marca registró su versión mixta en 2019 con un logo que en 2026 ya no usa. La protección sigue existiendo, pero apunta a un conjunto que quedó viejo, y el nombre —que es lo que sus clientes recuerdan— nunca se registró por separado. Cuando aparece un competidor con un nombre parecido, defenderse es más difícil de lo que debería.
Ese escenario se evita con una decisión que se toma al principio, en cinco minutos, y no cuesta más: pensar primero qué es lo que la gente recuerda de tu marca.
Cómo se define en el formulario
En nuestro formulario el tipo se deduce de lo que cargás, sin que tengas que saber el vocabulario técnico:
- Cargás solo el nombre, sin logo → denominativa.
- Cargás nombre y logo → mixta.
- Cargás solo el logo, sin denominación → figurativa.
Antes de presentar, un agente matriculado revisa que el tipo elegido sea el que más te conviene y te lo consulta si conviene cambiarlo.
¿Dudás entre una y otra?
Contanos cómo es tu marca y un agente matriculado te dice qué conviene registrar. Sin costo y sin compromiso.
Consultá gratis tu marca Registrá ya — 100% online